miércoles, 5 de septiembre de 2007

Adolesencia

Mi hija adolescente no quiere que entre en su habitación. Yo pensaba que era para que no le encontrara cartas de amor, o drogas, o armas de fuego, cosas de la edad. Pero pronto empecé a oír extraños ruidos tras la puerta cerrada de su habitación, cuando ella aun no había vuelto a casa. Por no perturbar su intimidad, no quise desvelar el misterio, pero cada vez los sonidos son más extraños, como ladridos, o relinchos, gruñidos que no me atrevo a calificar. De pequeña siempre quiso tener un perro, ponys, y algunos tigres. Pero no, no creo. no sería capaz...

martes, 28 de agosto de 2007

Identidades

Al volver de vacaciones mis compañeros de trabajo observaron el collar que llevaba y dijeron que estaban de acuerdo conmigo. Yo lo compré porque era bonito, e ignoraba que tuviera significado alguno, así que sonreí estúpidamente y al llegar a casa busqué por Internet sin encontrar nada. Pero en la calle muchos se cruzan conmigo sonriendo de manera cómplice. Hoy, en el ascensor, una chica vio mi collar y me besó. "Yo también", me dijo, "yo también", y se fue sonriendo. Por la tarde un vecino bigotudo me hizo lo mismo. Estoy por dejar de llevarlo, pero es tan bonito...

Dragón

Todos sabían que el monstruo las quiere vírgenes, le dicen mientras es llevada por sus padres al bosque, y por el camino la hacen cantar canciones de despedida. Han de ofrecerla al monstruo para evitar que destruya sus campos y queme sus cosechas. La dejan arrodillada en la entrada de la cueva, vestida de blanco. La han enseñado a no llorar, a no mirar atrás aunque oiga a sus padres sollozar a sus espaldas, alejándose. Se van, piensa, nadie se atreve a ver al monstruo. Ella esperará allí, y cuando descubra que no hay monstruo en la cueva para llevársela, será tarde, y no sabrá volver.

jueves, 21 de junio de 2007

Jugando con la Muerte

Cuando se murió, sus amigos y familiares hicieron como que no se daban cuenta, y seguían invitándole a comer o a salir de farra o al cine. Él nunca había sido persona de llevar la contraria, y ahora que estaba muerto menos aun, así que les dejaba hacer, y se lo tomaba como una de esas bromas donde todos se ponen de acuerdo para hacerte volver loco. -No tienes buena cara – le decían para hacerle rabiar. Al final, de tanto seguir la broma, sus amigos llegaron a dudar de que estuviera muerto realmente. Pero lo estaba, si, igual que ellos.

Milicia

Se sentía invencible conduciendo ese carro de combate, sin muros ni obstáculos que pudieran detenerle. Recuerda la academia, las carreras con otros blindados, la euforia de sentirse tan vivo y fuerte. Pero nunca le enseñaron qué había que sentir cuando se tiene en frente, como ahora, a un hombre con sólo dos bolsas de plástico en las manos y un lazo azul en la solapa, al que se le unen en silencio otros hombres, y mujeres, y niños. No quiere mirar los rostros, por no reconocer a nadie. Recibe por radio la orden que no quería oír, y debe obedecer.

miércoles, 13 de junio de 2007

Pesadillas

Hoy he vuelto a tener la pesadilla terrible y recurrente de que en mi trabajo descubren por fin lo que yo hago y me despiden, para mi vergüenza, entre la indiferencia de mis compañeros, y el sarcasmo cruel de mis superiores. Cuando en mis sueños siento estos temores, algo en mi se esfuerza en despertar rápido, en dejar aquellas ilusiones tramposas. También hoy he abierto los ojos, y me he dado cuenta de que todo era un sueño, de que estaba en la oficina, en mi mesa, y seguro que el jefe, que se acerca, no me ha visto durmiendo.

Imaginario

Me levanté y fui a despertar a mis hijos, pero sólo había uno. Le pregunté a mi mujer por nuestra hija, y me miró extrañada, mostrándome su mirada que el error era mío, que mi hija nunca existió. Al día siguiente mi mujer seguía allí, y hacíamos una buena pareja, pero nunca habíamos tenido niños. Hoy al ir a dormir la he abrazado con fuerza, y a ella le ha extrañado este súbito arrebato de cariño. Y no quiero decirle que mañana yo estaré soltero, y viviré en este mismo piso, pero más sucio, más desordenado, y muy, muy vacío.

Nuevas Atracciones Turisticas

Decían que el clima cambiaría, así que se les llenó todo de turistas, que querían ver como subía el nivel del mar, y como las casitas de pescadores iban siendo engullidas. Se organizaron tours para ir hasta el hielo, y los más atrevidos fotografiaban de cerca los grandes bloques fundiéndose y cayendo al mar. A la gente ya no le apetecía tanto tomar el sol, por los mosquitos gigantes y las quemaduras cancerosas, pero las piscinas climatizadas estaban a rebosar: se estaba tan bien, tan relajadito, con música new age, y películas, en enormes pantallas, de cuando aun había bosques.

viernes, 23 de febrero de 2007

una mañAana

Mi hija me mostró un laberíntico diseño que una amiga le había dibujado en la libreta. “¿Parece hipnótico, verdad?”, me preguntó con voz extraña. En efecto, el dibujo era un dédalo de tinta que seducía y mareaba. En mi caso, además, acababan de sacarme una muela y estaba aun medio anestesiado. Conseguí apartar la vista, balbuceé algo, y fui a tumbarme en la cama, donde quedé dormido. Soñé con cárceles circulares, con tatuajes de fuego, con pasillos recursivos. Me desperté con un rotulador en la mano, al lado de mi hija, dibujando ambos en la pared, compulsivamente, aquellas espirales inacabables